Las bodegas y cooperativas de la D.O. Vinos de Madrid de la subzona de San Martín de Valdeiglesias se han reunido para analizar la situación provocada por los incendios que han afectado a la Sierra Oeste de Madrid y coordinar la respuesta de un sector estrechamente ligado al presente y al futuro de este territorio.
En el encuentro estuvieron presentes Ángel de Oteo, director general de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Comunidad de Madrid, y Francisco García, presidente de Vinos de Madrid y Madrid Enoturismo, junto a representantes del sector.
La reunión dejó una idea que permite entender tanto la importancia de la viticultura como el reto que ahora afronta la comarca: las viñas ayudaron a frenar el fuego, pero el sector necesitará del apoyo de todos para seguir manteniendo vivo el campo madrileño.
Y ese apoyo no pasa únicamente por la recuperación de las parcelas dañadas. En un momento como este, mantener la actividad turística, visitar las bodegas, consumir los productos de la comarca y seguir eligiendo la Sierra Oeste como destino es también una forma de contribuir a su recuperación.
Los viñedos, mucho más que el lugar donde nace el vino
Durante los incendios, las parcelas de viñedo demostraron el importante papel que desempeñan en la configuración y protección del territorio.
En diferentes puntos, las viñas actuaron como espacios de discontinuidad frente a las masas forestales, dificultando el avance de las llamas. Una función que fue especialmente valorada por los equipos de bomberos que trabajaron sobre el terreno durante la emergencia.
El viñedo, sin embargo, representa mucho más.
Es agricultura y actividad económica, pero también paisaje, biodiversidad, cultura, patrimonio e historia. Detrás de cada parcela existen generaciones de viticultores que han trabajado la tierra y han contribuido a conservar un paisaje que hoy constituye uno de los principales activos de la Sierra Oeste.
Parte de ese patrimonio necesitará tiempo para recuperarse. Algunas consecuencias de los incendios podrán afrontarse a corto plazo; otras requerirán años.
El enoturismo puede formar parte de la recuperación de la Sierra Oeste
Precisamente por ello, el enoturismo adquiere ahora una importancia todavía mayor.
Cuando visitamos una bodega no estamos únicamente descubriendo cómo se elabora un vino. Estamos generando actividad alrededor de una cadena mucho más amplia que incluye viticultores, bodegas, restaurantes, alojamientos rurales, comercios, productores agroalimentarios, empresas turísticas y municipios.
Por eso, seguir visitando la Sierra Oeste después de los incendios es importante.
La comarca continúa teniendo mucho que ofrecer. Sus bodegas siguen recibiendo visitantes, sus restaurantes continúan mostrando la gastronomía local y sus municipios mantienen un patrimonio, una cultura y unas experiencias que merece la pena descubrir.
Ahora más que nunca, elegir una experiencia de enoturismo en la Sierra Oeste de Madrid supone transformar una escapada de ocio en una aportación directa a la economía del territorio.
Visitar una bodega es apoyar a quienes mantienen vivo el territorio
El enoturismo tiene una característica especialmente relevante en las zonas rurales: buena parte del gasto realizado por el visitante permanece en el propio territorio.
Una visita y una cata en una bodega pueden continuar con una comida en un restaurante, la compra de productos locales, una noche en un alojamiento rural o una visita al patrimonio de alguno de los municipios de la comarca.
Esa capacidad para generar actividad alrededor del vino convierte al enoturismo en una herramienta de dinamización económica y desarrollo rural, especialmente valiosa en momentos de dificultad.
La recuperación de la Sierra Oeste necesita reconstruir lo que el fuego ha dañado, pero también mantener la actividad de aquello que sigue funcionando.
Seguir acercándonos a sus pueblos y bodegas es una manera de evitar que las consecuencias de los incendios se extiendan también a negocios y proyectos que dependen de la llegada de visitantes.
Comprar y regalar Vinos de Madrid también suma
El apoyo puede comenzar incluso antes de desplazarnos hasta la comarca.
Comprar, regalar, pedir en un restaurante o recomendar vinos de la D.O. Vinos de Madrid ayuda a sostener el trabajo que existe detrás de cada botella: desde quienes cuidan los viñedos hasta las bodegas que elaboran y comercializan sus vinos.
Cada botella procedente de este territorio habla también de un paisaje y de unas personas que necesitan continuar trabajando para que la viticultura siga teniendo futuro.
Apoyar sus vinos significa contribuir a que las viñas continúen cultivándose y, con ellas, preservar un paisaje agrícola que forma parte de la identidad de la Comunidad de Madrid.
Sierra Oeste: un destino enoturístico que merece seguir siendo descubierto
Desde Madrid Enoturismo queremos animar a madrileños y visitantes a seguir descubriendo la Sierra Oeste y las experiencias que ofrecen nuestros asociados en la zona.
Visitar una bodega. Participar en una cata. Comprar una botella. Comer en un restaurante. Alojarse en uno de sus municipios. Descubrir su patrimonio. Recomendar una experiencia.
Son pequeños gestos que, sumados, pueden tener un impacto importante.
El enoturismo permite conectar directamente a quien visita el territorio con quienes lo trabajan y lo mantienen vivo. Y en un momento como el actual, esa conexión adquiere un significado especial.
Porque recuperar la Sierra Oeste no consiste únicamente en recuperar lo que se ha perdido, sino también en proteger y apoyar todo aquello que permanece en pie y quiere seguir creciendo.
Ven, cata y brinda con un Madrid. Cada visita ayuda a que este paisaje vuelva a crecer.