Nuevo Baztán

El municipio de Nuevo Baztán, situada al sudeste de la Comunidad de Madrid, a 47 kilómetros de la capital, fue fundado por el empresario y financiero Juan de Goyeneche (1656-1735) a principios del siglo XVIII. Tras adquirir diversos territorios y derechos señoriales en una extensa zona rural, Goyeneche puso en marcha un complejo agrícola e industrial con jornaleros trasladados desde el valle navarro del Baztán, en el que él mismo había nacido y del el que el nuevo municipio tomó el nombre. El proyecto pretendía contribuir al fomento de la industria española, en mala situación en aquella época, y a frenar la despoblación del lugar.

El trazado de Nuevo Baztán fue realizado por el célebre arquitecto y escultor José de Churriguera (1665-1725). El conjunto arquitectónico que éste ideó conjugaba el carácter señorial que Goyeneche quería dar a la localidad con la actividad agrícola e industrial que se iba a desarrollar en ella. Un palacio y una iglesia de estilo barroco castellano, construidos de forma adosada, eran los edificios principales, en torno a los cuales se edificaron, con trazado en cuadrícula, los demás: viviendas, fábricas, manufacturas y otros dedicados a diversos servicios. Entre las fábricas que se instalaron, las había dedicadas a productos textiles, a cristales y vidrios finos y a papel.

En poco tiempo el conjunto industria de Nuevo Baztán tuvo un gran desarrollo, con grandes beneficios económicos y sociales. Su éxito, sin embargo, duró poco, a causa de diversas circunstancias: la muerte de Goyeneche en 1765, el cese de contratos de abastecimiento al ejército ese mismo año y el cese de los privilegios fiscales, lo que origina un proceso de decadencia de las fábricas, lo que provocará el cierre, en 1778, de las últimas que funcionaban.

El núcleo palaciego de Nuevo Baztán fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1980 y Bien de Interés Cultural en 2000. Tras pasar por diferentes propietarios, Banesto lo cedió a la Comunidad Autónoma de Madrid en 1989, con la condición de que fuese destinado a equipamiento público.

En la actualidad, Nuevo Baztán está formado por un casco antiguo, el que dio origen al municipio, y, ubicadas en torno a éste, cuatro urbanizaciones de construcción moderna.

 

Qué ver

Palacio e Iglesia

El Palacio de Nuevo Baztán, llamado Palacio de Juan de Goyeneche, y la Iglesia dedicada a San Francisco Javier, forman un conjunto monumental. Constituyen dos estructuras integradas en un mismo bloque, con una larga fachada compartida. Son dos cuerpos diferentes en su proporción y diseño pero los elementos ornamentales logran darles uniformidad.

El Palacio de Juan de Goyeneche ocupa la parte izquierda del conjunto. Tiene dos plantas, flanqueadas por una torre, en la derecha, y un torreón, en la izquierda. Su puerta principal está presidida por un baquetón, en el que resalta la cabeza de un león, que sujeta el escudo del Valle del Baztán con las fauces. Un amplio zaguán da paso a un patio interior, jalonado con arcos de medio punto. En la planta superior se ubicaban las estancias nobles. Las crujías son tan amplias que, en uno de sus salones, se llegó a instalar un pequeño teatro. El torreón está coronado con balaustres y bolas.

La Iglesia de San Francisco Javier, flanqueada por dos torres con capótese de pizarra, consta de tres naves rematadas mediante bóveda de cañón, cúpula en el crucero y portada que se abre en arco de medio punto, flanqueada por cuatro columnas. Encima del entablamento, una hornacina contiene la figura de San Francisco Javier. En el altar mayor, se conserva un rico retablo de mármol de Cuenca, presidido por la imagen también de San Francisco Javier, obra de Churriguera.

Plazas

El uso de las plazas fue el recurso que utilizó Churriguera para conectar los diferentes espacios y edificios entre sí. Las plazas van a servir de nexo de unión y de elemento dinamizador del conjunto. No hay que olvidar que estamos en pleno Barroco y que una de las características principales es la teatralidad, el movimiento y la perspectiva. Así pues, Churriguera, sabedor de todo esto, lo pondrá en práctica en las siguientes plazas:

  • Plaza de Fiestas. En esta plaza se ubicaban los talleres y las casas de los oficios, talleres y tienda en el piso bajo y vivienda en el superior. Y eran estas viviendas las que unidas a través de una galería continua hacían las veces de palcos para el disfrute de los festejos que allí se desarrollaban, corridas de toros, piezas teatrales…. Las crónicas hablan de las numerosas ocasiones en las que la Familia Real acudió a ver estos festejos.

La función de esta plaza cumple todos los requisitos de una plaza típicamente castellana, el uso de la piedra, el ladrillo, la madera y el hierro, materiales todos de la zona.

  • Plaza del Mercado. Unida a la de Fiestas a través de un gran arco, era el centro neurálgico de la actividad económica del complejo. La fachada de la Fábrica de Tejidos conforma uno de los lados de la plaza y era el lugar desde donde partía casi todo el movimiento con el trajín del ir y venir de mercancía. Otra de las fachadas estaba realizada a través de una sucesión de soportales bajo los cuales se almacenaba la mercancía y pernoctaban al raso los viajantes.
  • Plaza de la Forja. Abierta a la del Mercado, su nombre proviene de la actividad que en ella se desarrollaba, tanto para el uso del complejo industrial como para el comercio exterior.
  • Plaza de la Iglesia. Ideada como recurso escenográfico para abrir el espacio y preparar al visitante para que pueda observar desde la lejanía el edificio más importante del conjunto: el palacio. Aparece realzada por la Fuente de los Tritones, esculpida en piedra y de ser cierto que fuera realizada por Churriguera, sería la única fuente de este autor.
  • Plaza de la Cebada. Surge a partir de la construcción de las casas de los labradores alrededor de un corralón en el que colocaban los arados y los aperos de labranza y que tenía salida directamente a los campos de labor

Fábricas y otros edificios

  • La Fábrica de tejidos fue la más importante y una de las principales fuente de ingresos de la localidad. Por su relevancia y para resolver las necesidades de su función, se ubicó en una zona céntrica, al fondo de la Plaza del Secreto, con acceso directo tanto al municipio de Olmeda de las Fuentes donde estaban instalados los batanes para los tintes, como a Madrid.
  • La Fábrica de Vidrio, también de mucha importancia, se construyó, por la peligrosidad que suponía, fuera del casco urbano pero en un lugar bien comunicado, en la ribera del camino de Pozuelo del Rey. Es importante destacar como, uno de los oficiales que trabajó en el horno, Ventura Sit, al cierre de éste por problemas de abastecimiento y el alto coste de los combustibles, estableció su taller en la incipiente Fábrica de Cristal de la Granja y, obtenido el favor real, se estableció definitivamente aquí dando lugar a la famosa Fábrica de Cristal del Real Sitio de la Granja de San Ildefonso.
  • Las Casas de Oficio, ubicadas en la Plaza de Fiestas, se organizaron en dos plantas: en la baja se desarrollaba el oficio concreto y en la superior estaba situada la vivienda.
  • Las Casas de los artesanos no cualificados se construyeron en el borde del camino hacia Alcalá de Henares, siendo las de los labradores las más alejadas del centro. Fueron éstas construidas alrededor de un corral, hoy la Plaza de la Cebada, donde colocarían sus arados y aperos de labranza cercanos así también a los campos de cultivo. Esta actividad, denostada en esa época, se congregó en casas de pobre manufactura, construidas nada más que con adobe y paja, al contrario de las de los artesanos de oficios nobles, construidos con piedra más o menos labrada, ladrillo y madera.
  • Posada. Construida para albergar a viajeros y comerciantes que venían a Nuevo Baztán, es el único edificio dotado de balcón al exterior. Edificio de características monumentales consta de dos plantas con su cuadra y un patio interior alrededor del cual se organizaban todas las dependencias.
  • Cuarto Lote. Complejo agrícola situado en los límites del complejo industrial cuyos usos han perdurado en el tiempo hasta nuestros días cumpliendo hoy el mismo fin para el que se construyó.

Centro de Interpretación

Ubicado en el edificio que albergó las Bodegas del Palacio. Gracias a su restauración para este fin podemos contemplar la estructura de la bodega, el sistema de llenado de las tinajas a través de una red de canales y las propias tinajas.

El museo tiene como finalidad dar a conocer la importancia del proyecto de Juan de Goyeneche y su ejecución arquitectónica, contextualizándolo en la época en la que se llevó a cabo. Para cumplir su objetivo, en el interior se exponen maquetas, paneles explicativos, reproducciones de objetos y se proyecta un audiovisual.

 

 

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