Villa del Prado

 

 

Villa del Prado es huerta, vino, tradición, historia… Localizado en la Sierra Oeste de Madrid, en la frontera con Toledo, esta pequeña localidad que nació en la temprana Edad Media como asentamiento de pastores y ganaderos ha ido creciendo y adaptándose a los nuevos tiempos sin dejar de lado su identidad. En sus calles todavía se respira lo medieval, la época de la reconquista y la repoblación. Pero en su tierra se nota el ahora, con unas nuevas técnicas de cultivo y una producción  que le han valido a Villa del Prado el título de ‘La Huerta de Madrid’, algo que se junta con una creciente industria del vino reconocida por la Denominación de Origen de Madrid.

Quizás su mayor expresión artística e histórica es la Iglesia de Santiago Apóstol. Es un templo construido entre los siglos XV y XVI en el que los aires del gótico se fusionan con el renacimiento y en cuya construcción participó Pedro de Tolosa, aparejador del Monasterio de El Escorial. Lo más impresionante son sus bóvedas, que le otorgan el título de ‘La Capilla Sixtina de Madrid’ ya que están pintadas a mano. En ellas se representan un sinfín de ángeles y dragones y otros motivos cristianos que en 1980 fueron reconocidas con el nombramiento de Bien de Interés Cultural.

También es de interés la Ermita de Nuestra Señora de la Poveda, patrona de Villa del Prado y un elemento importante en la Semana Santa de la región, con peregrinaciones que provienen de distintos pueblos de la zona. Es un santuario del siglo XVII construido tras la aparición de una imagen de la Virgen y epicentro de una serie de romerías que se celebran en un envidiable paraje natural a la vega del río Alberche.

A pesar de que se trata de un pueblo pequeño, su oferta cultural, artística e histórica ofrece numerosas posibilidades. Villa del Prado también acoge con gusto una Casa Consistorial del siglo XVI, la Ermita del Cristo de la Sangre, del siglo XV, y otra ermita del siglo XVII, y una casa de labradores también del siglo XVII que hoy sirve de exposición de elementos de la labranza así como una de las cuevas artificiales tradicionales de la zona que antaño servían de almacén de comida pero que también jugaron un papel importante en la Guerra de Independencia contra los franceses.

A su patrimonio se junta su naturaleza. Numerosas rutas recorren Villa del Prado, ofreciendo la posibilidad de conocerlo desde la perspectiva que se desee. La ruta de las fuentes permite recorrer las cerca de 20 fuentes que hay en Villa del Prado como excusa para conocer todo el municipio, mientras que otra serie de rutas de senderismo son propicias para explorar su entorno natural. Todo ello, además, está acompañado de su gastronomía y productos locales que hacen que, sea lo que sea lo que se busque, Villa del Prado es una opción.

 

Para más información visitad la web de su Ayuntamiento